Mostrando entradas con la etiqueta FECHAS IMPORTANTES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FECHAS IMPORTANTES. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de julio de 2013

ANIVERSARIO DE LA PAZ





























































16 de julio de 1809, la primera revolución independentista del continente
La invasión napoleónica a tierra española, la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos trajeron vientos de cambio y libertad sobre los americanos. Los criollos -que durante años habían soportado el estigma de haber nacido en el Nuevo Mundo, sin derecho a acceder a puestos públicos y bajo la eterna sombra de los ibéricos- cultivaron un gran resentimiento.
Pero fue después del cerco a la ciudad, liderado por el caudillo Túpac Katari, que los paceños recién empezaron a cultivar las semillas de la emancipación.
Así, los patricios unieron fuerzas con mestizos e indígenas para organizar el levantamiento revolucionario del 16 de julio, durante la procesión de la Virgen del Carmen.
Los criollos convocaron a cabildo abierto y organizaron la Junta Tuitiva y fue un mestizo el que encabezó el movimiento: don Pedro Domingo Murillo.
Los aires de libertad se respiraron hondo en 1809. La independencia de Estados Unidos y la Revolución Francesa depositaron en el pensamiento mundial la semilla de la insurrección.
Las colonias españolas, que habían vivido durante tanto tiempo a la sombra del Rey, ahora veían la oportunidad de trazar sus propios caminos luego de que Napoleón invadiera la Madre Patria en 1808.
A fines del mes de mayo, los ibéricos se organizaron en juntas provinciales para resistir al invasor francés, logrando que para septiembre del mismo año, una Junta Central invocara el nombre del Rey y solicitara la unidad de España con los dominios americanos.
Para el Nuevo Mundo estos hechos eran una clara señal de la crisis de legitimidad política y de poder que atravesaban los españoles en las colonias. Las tierras que se habían regido con los designios del Rey, de pronto ya no tenían a quién obedecer. Y fueron los criollos, la clase que pugnaba para tomar el poder político de la región, los que tomaron el control de los acontecimientos.
Los criollos o patricios, hijos de españoles nacidos en tierras americanas, vivían a la sombra de los peninsulares. Pese a haber conseguido poder político, económico y militar, un criollo debía someterse siempre a los mandatos de un español, que aunque se tratase de un recién llegado, tenía el derecho pleno de ocupar los cargos importantes. Y es que para la Corona el linaje tenía más importancia que cualquier otro mérito. Para acceder a cualquier puesto, el postulante debía presentar primero una limpieza de sangre, en que se probara, con un gran número de documentos, la calidad de su casta y estirpe.
Estos sentimientos encontrados se vivieron también en el departamento de La Paz, donde se gestó la reivindicación patricia. La rebelión de Túpac Katari que cercó la ciudad en 1781, a pesar de no obtener éxito y ser aplacada por españoles y criollos peleando juntos en un solo frente, sacó a la luz las profundas contradicciones políticas, sociales y económicas que en ese entonces vivía la sociedad colonial. Encendida esa mecha, en La Paz empezó a germinar el pensamiento libertario de nuevo, pero esta vez partía de los criollos.
El 25 de mayo de 1809 se dio el primer paso, con un acto de profundo contenido político que la historia recuerda como el Primer Grito Libertario, en Chuquisaca, donde los insurgentes lograron deponer al Presidente de la Audiencia de Charcas, encendiendo el interés de los paceños que empezaron a reunirse clandestinamente con tintes revolucionarios.
Este movimiento se armó con tal rapidez que para la llegada de los emisarios chuquisaqueños ya se estaban dando los últimos toques a una sublevación cuidadosamente planificada. El plan consistía en iniciar la revuelta durante la tarde del 16 de julio de 1809, aprovechando que toda la atención estaba depositada en la fiesta de la Virgen del Carmen.
Mientras se realizaba la procesión de la patrona castrense, a eso de las 19.00 los revolucionarios tomaron el cuartel de Veteranos, donde pidieron Cabildo Abierto y depusieron al gobernador Tadeo Dávila, al obispo Remigio de la Santa y Ortega. Los realistas no se enteraron de la revuelta hasta el día siguiente, pese a que el intendente interino, Tadeo Dávila, ya sabía con antelación de los planes revolucionarios, pero prefirió ignorar las denuncias hechas por vecinos sobre las sospechosas juntas.
Cuando los insurrectos tomaron el control, organizaron la Junta Tuitiva. El 22 de julio se le ordenó al mestizo Pedro Domingo Murillo que desempeñe el cargo de Coronel Comandante de la ciudad. Las reuniones lograron crear un gran tumulto que incluyó en sus filas no sólo a criollos, sino a mestizos e indígenas que se unieron como fuerza de choque en la movilización.
A raíz de la creación de la Junta Tuitiva, circularon varias proclamas: mientras una aclaraba la lealtad de Murillo al movimiento, otra explicaba a los potosinos los motivos que impulsaron a las acciones del 16 de julio. El 27 de julio, la Junta lanzó la proclama más conocida que en su texto declaraba la independencia de las colonias, siendo enviada a las principales ciudades en espera de su pronunciamiento y adhesión a la causa.
Ante el peligro de la aproximación de tropas realistas al mando de Goyeneche, quien pese a las sospechas de ser partidario carlotista fue llamado para sofocar la insurrección, los revolucionarios se alistaron para la defensa marchando hasta Chacaltaya en espera del enemigo. Mientras eso sucedía, se produjo una contrarrevolución encabezada por Pedro Indaburo, quien apresó a Murillo acusándolo de traición. Calmados los ánimos, Indaburo fue ajusticiado por Antonio de Castro.
Poco después, llegaron las fuerzas de Goyeneche a la ciudad, lo que obligó a los patriotas al repliegue de sus fuerzas hasta los Yungas, donde entre octubre y noviembre de 1809 fueron derrotados en los combates de Irupana y Chicaloma, donde perecieron Victorio García Lanza y Antonio de Castro. Murillo consiguió huir, pero fue apresado los primeros días de diciembre en Zongo. Así, los cabecillas restantes cayeron poco a poco.
Algunos patriotas fueron condenados a prisión perpetua en las Malvinas y Filipinas luego de la confiscación de sus bienes, mientras que el 29 de enero de 1810 se cumplió la sentencia de muerte para nueve protomártires de la independencia: Juan Antonio Figueroa, Basilio Catacora, Apolinar Jaén, Buenaventura Bueno, Juan Bautista Sagárnaga, Melchor Jiménez, Mariano Graneros, Gregorio García Lanza y Pedro Domingo Murillo, quien pasó a la historia como autor de la célebre frase: "La tea que dejo encendida, nadie la podrá apagar, viva la libertad."


Especial desarrollado por el equipo de
Bolivia.com
Fotografías: Viceministerio de Cultura
Escriba a: prensabolivia@interlatin.com



miércoles, 19 de junio de 2013

Año nuevo Andino Amazónico

Año nuevo Andino Amazónico

Los Pueblos andinos, amazónicos, guaranis, kollas, mapuches entre otras culturas, conmemoran el 21 de junio el nuevo año, MACHAQ MARA (en Aymara) MOSOQ WATA (en Quechua), celebrar significa renovar un compromiso de continuar criando a los ecosistemas que conviven gracias a la benevolencia de la Pachamama y al Inti Tata a quienes se les ofrenda  la sagrada coca, sebos de llama y alcohol para la challa como símbolo de reverencia.
La celebración está ligado a una referencia astronómica que es el solsticio, fuente de energía y renovación espiritual, y se registra como fenómeno natural entre el 20 de junio y el 23 de junio en el hemisferio sur y da inicio  a un nuevo ciclo agrícola, se trata de un calendario luni-solar, ya que está regido por la fase de la Luna y el recorrido de la Tierra alrededor del Sol. A partir del 22 de junio se empieza a contar los 13 meses, cada uno de 28 días, contándose 364 días del nuevo año, el 21 de junio es el día 365, que se dedica exclusivamente a la fiesta del año nuevo y da inicio al invierno en el sur del planeta Tierra, siendo este día el que tienen la noche más larga y el día más corto.
Dentro del calendario andino y del hemisferio sur, existen dos solsticios, el de invierno y el de verano. La celebración del mara t’aqa corresponde al de invierno, donde la altura, la helada y el movimiento del sol condensan su máxima expresión y significación en los andes y el hemisferio sur, periodo del juyphi-pacha, en la que la helada al llegar a su máxima expresión.
En nuestro país esta fecha es feriado nacional, con suspensión de actividades, desde la promulgación del Decreto Supremo 173 del 17 de junio del 2009 y Tiwanaku, cuna de la civilización precolombina nacida 10 siglos antes de Cristo y desaparecida poco antes de la llegada de los incas, es el centro ceremonial donde confluyen miles de personas, para recibir el nuevo año.
También se celebra en otros lugares considerados sagrados (wak’as o apachetas), la isla del sol en el lago Titicaca, las ruinas de Samaipata, Incallajta entre otros.

Celebremos el año 5.521: un Nuevo Año Andino - Amazónico

Este 21 de junio se celebra, en base al calendario gregoriano, un Nuevo Año Andino – Amazónico. Comienza el año 5.521 y lo celebramos valorando nuestras cosmovisiones. Casi seis meses atrás celebramos el otro año nuevo, aquel que se celebra en Occidente.
Para la mayoría de los pueblos originarios de América Latina el ciclo de la tierra cambia en junio, no en diciembre, aunque la mayoría de los Estados y medios de comunicación parecen obviar este hecho. ¿Cuándo y cómo cambia el año en América?
Algunos estudiosos concluyen que el año nuevo conocido como ‘occidental’ o 'católico' ha sido impuesto en América mediante el seguimiento y cumplimiento de un calendario denominado gregoriano.
Gracias a la supremacía cultural impuesta desde la conquista hacia los pueblos originarios de nuestra América, se concluye que casi todo lo que hoy hace o es el mundo occidental se determinó en los tiempos de la conquista de América y la Colonia: empezando en el concepto de Occidente y Oriente y terminando en el de las razas.
¿Qué es un calendario?
Entendiendo que un calendario es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, utilizado para la organización cronológica de las actividades humanas. Un calendario se centraliza en un conjunto de reglas o normas que tratan de hacer coincidir el año civil con el año trópico.
Pasando de los antiguos calendarios, lunar y solar, a los acordados socialmente (o religiosamente) como el juliano y el gregoriano, la humanidad ha organizado su tiempo y sus actividades de acuerdo como le parecía en la sociedad donde cohabitaba.
Se debe tomar en cuenta que el calendario gregoriano, actualmente utilizado de manera oficial en casi todo el mundo, rige el tiempo histórico del hemisferio Norte, el cual no fue oficial en tierras ‘católicas’ hasta 1582, según decisión del Papa Gregorio XIII, el cual curiosamente era un religioso y no un científico.
¿Y en América y El Caribe?
La conquista colonial impuso el calendario gregoriano en tierras americanas, ignorando las tradiciones originarias y los rituales de siembra o de ofrenda a los dioses. Por demás está recordar que los conquistadores descartaban y anulaban la posibilidad de permitir cierta pluralidad de creencia de los pueblos originarios. Pero los pueblos sobrevivieron culturalmente y no dejaron morir sus visiones de lectura del tiempo y del espacio. Por lo anterior, en la mayoría de los pueblos originarios de América, en el sur especialmente, se celebra un nuevo año nuevo en junio, junto con el solsticio de invierno.
Bolivia y su Año Nuevo Andino – Amazónico
La sobrevivencia y rebeldía en contra de culturas impuestas han originado procesos decolonizadores como en nuestro país. Cada 21 de junio, a partir de 2009, se ha fijado oficialmente el Año Nuevo Andino Amazónico en el Estado boliviano.

Bolivia ha determinado el feriado nacional en base a su nueva Constitución Política, la cual determina que la diversidad cultural constituye la base esencial del Estado Plurinacional Comunitario y que la interculturalidad es el instrumento para la cohesión y la convivencia armónica y equilibrada entre todos los pueblos y naciones. Se respeta las diferencias, viendo a todos en igualdad de condiciones.

Para el Estado boliviano es primordial resaltar la fortaleza de la existencia de culturas indígena originario campesinas, depositarias de saberes, conocimientos, valores, espiritualidades y cosmovisiones. Se resalta que una de las responsabilidades fundamentales del Estado se da en preservar, desarrollar, proteger y difundir las culturas existentes en el país.

Las culturas precolombinas andina y amazónica, desde hace miles de años hasta nuestros días, celebran el día 21 de junio de cada año, el solsticio de invierno, Willkakuti en la zona andina y Yasitata Guasú en las tierras bajas, considerado como inicio del nuevo ciclo o Año Nuevo, festejando la fusión de la tierra y la energía que da paso a la procreación de la vida y el tiempo que permiten que se renueve la naturaleza.
La celebración del solsticio de invierno está considerada como un factor de identidad nacional por cuanto se festeja tanto en las zonas altiplánicas, valles y los llanos, considerándose como lugares sagrados de ritualidad a: Tiawanaku, Konko, Wankane, Chiripa, Charazani, Copacabana, Pasto Grande, Yaco, la Ciudad de El Alto, la Plaza del Hombre Americano en la ciudad de La Paz y la Zona de Ánimas en el Departamento de La Paz; Inkallajta en el Departamento de Cochabamba; Pampa Aullagas y Cerro Koricancha en el Departamento de Oruro; Samaipata en el Departamento de Santa Cruz; y San Lucas en el Departamento de Chuquisaca. 

Fuente:Ministerio de Educación